Galapagar paga 1.800 euros al mes a Valdemorillo para cubrir un hueco en contratación que la oposición llama "cesión encubierta de personal"
El equipo de gobierno propuso fichar temporalmente a un técnico del municipio vecino para reforzar el área de contratación. La oposición denunció que la figura elegida no es legal para eso. El pleno del 29 de enero aprobó el acuerdo, pero con bronca jurídica incluida.
Galapagar necesita apoyo técnico en contratación pública, concretamente en los llamados sistemas dinámicos de adquisición. El equipo de gobierno buscó la solución en el municipio de al lado: un convenio con Valdemorillo para que ceda personal durante seis meses.
La fórmula elegida fue una encomienda de gestión, amparada en el artículo 47.2 de la ley de régimen jurídico del sector público. El coste: 1.800 euros mensuales al ayuntamiento de Valdemorillo. Román Robles Valadés (PP) defendió que la medida cuenta con «todos los informes favorables» y que permitirá «mayor eficiencia y velocidad» en la contratación.
La oposición no discutió la necesidad. Discutió la forma. Duramente.
María Isabel Ramírez Gutiérrez, de Por Galapagar, fue directa: «Es una cesión encubierta de personal». Su argumento: si Galapagar necesita a alguien de forma continuada para esa función, lo que toca es crear una plaza, no parchear la plantilla mediante una figura jurídica que, según ella, no está diseñada para compartir trabajadores entre ayuntamientos.
Ramírez Gutiérrez subrayó además que el propio informe del secretario municipal advierte de ese límite: «La encomienda de gestión no está prevista para acceder personal entre las administraciones locales». La vía legal correcta, según Por Galapagar, sería una agrupación formal con estatutos y autorización de la Comunidad de Madrid.
El PSOE también votó en contra. Los seis votos en contra frente a los 14 a favor no fueron suficientes para frenar el acuerdo.
Detrás del debate asomó otro reproche: nadie previó la jubilación de la jefa de negociado de contratación con tiempo suficiente para planificar una sustitución reglada. «Lo más grave es que estamos cubriendo una necesidad estructural de plantilla sin crear plaza», resumió Ramírez Gutiérrez.
“Sí, muchas gracias, señora alcaldesa. Bueno, traemos a este pleno esta encomienda de gestión que vamos a intentar hacer con el ayuntamiento de Valdemorillo. En este caso, como habrán podido ver en el propio expediente, lo queremos para poder impulsar, sobre todo en el área de contratación, específicamente en la parte de los sistemas dinámicos de adquisición. Nos basamos en la ley de régimen jurídico del sector público, particularmente en el artículo 47.2. Estamos hablando de una encomienda de gestión, en la cual el ayuntamiento de Valdemorillo nos va a ceder al personal técnico necesario para poder seguir avanzando, en un principio, durante 6 meses, con un importe económico de 1800 euros al mes que pagaremos al ayuntamiento de Valdemorillo, y, bueno, cuenta con todos los informes favorables y, bueno, creemos que es positivo para este ayuntamiento poder seguir avanzando en estos vehículos de contratación para que nos intenten dar mayor eficiencia y velocidad en ella.”
“Nos parece un parche para tapar la falta de personal en Galapagar usando una figura jurídica que no está pensada para ceder trabajadores. La ley ya dice cómo se comparte personal entre municipios, mediante una agrupación formal con control, estatutos y autorización de la Comunidad de Madrid. Eso da garantías, lo que proponen es un atajo que genera bastantes dudas, dudas sobre incompatibilidades, dudas sobre si es una cesión encubierta de personal y, además, 0 publicidad y 0 concurrencia para que otros empleados públicos puedan optar a este puesto. Y lo más grave es que estamos cubriendo una necesidad estructural de plantilla sin crear plaza y sin usar los mecanismos legales de previsión.”
“Es una cesión encubierta de personal, porque es una carencia estructural, vamos a necesitar a esa persona, y a lo largo del tiempo vamos a tener que tener un 1 funcionario aquí en Galapagar o una persona aquí en Galapagar que lo haga, ¿o siempre vamos a depender de esta persona? Y luego otra cosa, el informe del secretario dice que la encomienda de gestión no está prevista para acceder personal entre administración, entre las administraciones locales. Entonces, no discutimos la necesidad, discutimos la forma. Entonces, creemos que jurídicamente es débil y que la responsabilidad política es no avalarla. Por eso, por responsabilidad, por seguridad política y por respeto a los principios de igualdad y transparencia en el empleo público, vamos a votar en contra.”
El convenio queda aprobado. Durante los próximos seis meses, Galapagar contará con apoyo técnico de Valdemorillo en el área de contratación por 1.800 euros al mes. Si la necesidad persiste más allá de ese plazo, el debate sobre si crear una plaza propia volverá al primer plano.