El pleno rechaza declarar Galapagar municipio por la paz: 14 votos contra 7
Nadie en la sala dijo querer la guerra. Aun así, la moción para posicionar al ayuntamiento contra la escalada bélica internacional se fue al suelo. PP y VOX la tumbaron con 14 votos en contra el 26 de marzo.
Los grupos mixto, Por Galapagar y PSOE llevaron al pleno una moción conjunta para declarar Galapagar municipio comprometido con la paz. Pedían rechazar los ataques militares unilaterales, apostar por la diplomacia multilateral e impulsar medidas de escudo social ante el impacto económico de los conflictos.
El concejal del PSOE Miguel Ángel Molina Pizarro defendió que los ayuntamientos no pueden mirar hacia otro lado: "Los ayuntamientos son las instituciones democráticas más cercanas a la ciudadanía. Tenemos la responsabilidad de posicionarnos ante aquellos acontecimientos que comprometen los valores de la vida, de la convivencia y de la defensa de los derechos humanos".
El PP y VOX no discutieron el fondo. Su argumento fue otro: que la moción era una operación política orquestada. Román Robles Valadés, del PP, lo dijo sin rodeos: "este mismo mensaje ha sonado en telediarios, en mítines en Castilla y León, en los plenos de 100 ayuntamientos de España". Una campaña coordinada, en su lectura.
Robles apuntó además a la inacción del gobierno central: que "tardaron menos en hacer pegatinas que en traer medidas para ayudar a las familias, a los conductores y a los agricultores". El PP subrayó que rechazar la moción no era apoyar la guerra. Nadie en esa sala la quiere, repitieron.
PP y VOX votaron en contra. Los tres grupos proponentes —mixto, Por Galapagar y PSOE— votaron a favor. El resultado fue claro: 14 votos en contra y 7 a favor. La moción quedó rechazada.
Sin abstenciones. Sin fisuras en ningún bloque.
“Bien, esta moción busca posicionar al ayuntamiento para para la defensa de los intereses y seguridad de los y de las galopagueñas. La vulneración del derecho internacional se ha convertido en una constante preocupante. Desde el pasado 28 de febrero, la escalada de violencia en oriente próximo supone un retorno peligroso a la doctrina de la guerra preventiva. La experiencia histórica demuestra que las guerras preventivas generan efectos devastadores a medio y largo plazo. Conflictos pasados provocaron un aumento del terrorismo internacional, crisis migratorias y profundas consecuencias económicas, tanto en los países afectados como en el resto del mundo. Los ayuntamientos son las instituciones democráticas más cercanas a la ciudadanía. Tenemos la responsabilidad de posicionarnos ante aquellos acontecimientos que comprometen los valores de la vida, de la convivencia y de la defensa de los derechos humanos. No podemos quedar indiferentes, debemos decir no a la guerra.”
“este mismo mensaje ha sonado en telediarios, en mítines en Castilla y León, en los plenos de 100 ayuntamientos de España, y, bueno, pues hoy nos ha llegado a Galapagar y el modelo es fácil, pegatina, telediario y moción municipal. Todo perfectamente coordinado desde desde hace rato. Por supuesto que el Partido Popular dice no a la guerra, lo dice Rijóo, lo dice Ayuso, lo decimos nosotros aquí. Nadie en esta sala, nadie quiere la guerra, pero como señaló a la portavoz del partido popular en el congreso, todo el mundo está en contra de la guerra, nadie quiere la guerra, pero tardaron menos en hacer pegatinas que en traer medidas para ayudar a las familias, a los conductores y a los agricultores.”
Galapagar no se sumará, por ahora, a la lista de municipios que han aprobado este tipo de declaraciones. La moción no tiene recorrido institucional tras su rechazo: el ayuntamiento no adoptará ninguna posición oficial sobre la escalada bélica internacional ni impulsará las medidas de escudo social que pedían los grupos proponentes.