El pleno rechaza declarar Galapagar municipio por la paz: PP y VOX tumban la moción con 14 votos en contra
La factura de la luz, el precio de la gasolina y el ticket del supermercado llegaron al salón de plenos el 27 de marzo. Los grupos mixto, Por Galapagar y PSOE presentaron una moción para posicionar al municipio contra la escalada bélica internacional. PP y VOX la rechazaron de plano. Resultado: 14 votos en contra, 7 a favor.
La moción la impulsaron conjuntamente Carmen María Pérez Arellano, el grupo Por Galapagar y el grupo socialista. Querían que Galapagar se declarase municipio comprometido con la cultura de la paz y que el pleno exigiese medidas concretas de escudo social.
La portavoz de Por Galapagar, María Isabel Ramírez Gutiérrez, fue directa al argumento central: «Galapagar no es una isla». Defendió que el conflicto internacional no se detiene en las fronteras: entra en los hogares «a través de la factura de la luz, el precio de la gasolina en nuestras estaciones de servicio y el ticket de compra en nuestros supermercados».
La moción pedía siete acuerdos. Declarar a Galapagar municipio por la paz. Rechazar los ataques militares unilaterales que vulneran la Carta de la ONU. Abrir canales de apoyo a vecinos afectados por conflictos en sus países de origen. Impulsar actividades en colegios contra la violencia digital y los discursos de odio.
También instaba al Gobierno central y a la Comunidad de Madrid a poner en marcha «medidas de escudo social, control de precios, de alimentos básicos, energía, carburantes» y a vigilar la especulación.
Ramírez Gutiérrez no esquivó el argumento de quienes dicen que lo internacional no es asunto municipal: «Defender la paz hoy en la práctica es defender la viabilidad económica de las familias galopagueñas. No es idealismo, es pragmatismo».
PP y VOX votaron juntos en contra. Sus argumentos: la moción utilizaba el conflicto como cobertura política para esconder la gestión del Gobierno central, y las medidas de alivio económico que el PSOE impulsa a nivel nacional son insuficientes.
La moción cayó. 14 votos en contra, 7 a favor, ninguna abstención.
“Gracias, señora alcaldesa. Voy a continuar con el texto de la de la moción. En Galapagar debe posicionarse en favor de la diplomacia y el multilateralismo, entendiendo que la paz es la única garantía de prosperidad y estabilidad para nuestros vecinos. Para ello, proponemos al pleno de este ayuntamiento la adopción de los siguientes acuerdos. 1, declarar a Galapagar como municipio comprometido con la cultura de la paz, integrando este valor de forma transversal en las acciones de todas las áreas municipales. 2, manifestar el rechazo a los ataques militares unilaterales que vulneran la carta de la ONU, y exigir el retorno a las vías diplomáticas único método para frenar la inestabilidad económico y social. 3, facilitar canales de apoyo y escuchar para los vecinos de Galapagar afectados por la situación en sus países de origen, reconociendo su vulnerabilidad y su derecho al duelo. 4, impulsar actividades en centros educativos que fomenten el pensamiento crítico y el rechazo a la violencia digital y a los discursos de odio en redes sociales. 5, respaldar la labor del gobierno de España en favor resolución pacífica de los conflictos bajo el mandato expreso de la ONU y las instituciones internacionales. 6, instar al gobierno central y al de la Comunidad de Madrid a poner en marcha medidas de escudo social, control de precios, de alimentos básicos, energía, carburantes, etcétera, para la protección de la mayoría de la población ante los efectos negativos que el conflicto está provocando en los bolsillos de la ciudadanía. Igualmente, deberán mantener la vigilancia y control de fenómenos especulativos en el mercado de los bienes afectados. Y último, dar traslado estos acuerdos a la presidencia del gobierno de España, a la Federación Española de Municipios y Provincias y a la Federación de Municipios Madeleños. Hoy traemos al pleno esta moción conjunta, porque Galapagar no es una isla. A veces escuchamos en este salón que las cuestiones internacionales no son competencia municipal, pero permítanme decirles que la guerra sí tiene implicaciones sobre Galapagar. La inestabilidad global no se queda en las fronteras, entra directamente en los hogares de nuestro municipio a través de la factura de la luz, el precio de la gasolina en nuestras estaciones de servicio y el ticket de compra en nuestros supermercados. Defender la paz hoy en la práctica es defender la viabilidad económica de las familias galopagueñas. No es idealismo, es pragmatismo. La escalada bélica alimenta una inflación que castiga el pan, la leche y el aceite. Por eso esta moción pide un escudo social. Instamos a todas las administraciones a vigilar la especulación y a reforzar nuestros servicios sociales para que nadie se quede atrás por una crisis que no han provocado. El viernes pasado el gobierno aprobó una serie de medidas que esperamos sean convalidadas en el congreso por todos los grupos políticos. Sin embargo, a día de hoy, la Comunidad de Madrid no ha adoptado ninguna medida que ayude a paliar los efectos negativos de esta guerra. Y tenemos que ser claros, la Comunidad de Madrid tiene competencias en comercio, consumo y en políticas sociales, y hasta ahora, hasta hoy, su respuesta a tal escalada de precios ha sido el silencio y la inacción.”
Para el vecino, el rechazo significa que el Ayuntamiento de Galapagar no adoptará ningún acuerdo formal sobre paz ni impulsará desde el municipio medidas de escudo social vinculadas al conflicto internacional. Las peticiones al Gobierno central y a la Comunidad de Madrid que recogía la moción quedan sin el respaldo institucional del pleno.