El PSOE acusa al equipo de gobierno de sostener un urbanismo "de modelo roto" mientras Galapagar sigue rigiéndose por normas de 1976
Galapagar lleva más de dos años con su plan general bloqueado en la Comunidad de Madrid y todavía se ordena por normas subsidiarias de 1976. El pleno del 30 de abril debatió una moción socialista que exigía rechazar la ley que, según el PSOE, haría aún más daño. El equipo de gobierno la tumbó.
El Grupo Municipal Socialista llevó al pleno una moción sobre urbanismo y acceso a la vivienda con tres ejes: denunciar el bloqueo del plan general de 2022, señalar el atraso de las normas subsidiarias de 1976 como marco jurídico vigente, y pedir el rechazo del anteproyecto de Ley LIDER, impulsado por la Comunidad de Madrid.
Alberto Gómez Martín, portavoz del PSOE, fue al hueso: «Galapagar no tiene un problema de crecimiento, tiene un problema de modelo». Ahí resumió la tesis socialista: no hace falta crecer más, hace falta ordenar mejor.
Sobre la Ley LIDER, Gómez Martín fue tajante. Sostuvo que la norma «debilita la vivienda protegida, privatiza el control municipal» y que «el promotor podrá decidir en los nuevos desarrollos si se hace vivienda pública o no».
El equipo de gobierno defendió la Ley LIDER como una oportunidad para desbloquear el urbanismo local, atascado desde hace más de dos años. Rechazaron la moción.
El debate derivó en un cruce sobre responsabilidades históricas. Gómez Martín recordó que el PP ha gobernado Galapagar «casi 18 años» frente a los «5 años y 3 meses» del PSOE, y le preguntó directamente a Ángel Camacho si podía sostener que el crecimiento propuesto era desorbitado cuando, según el portavoz socialista, el propio PP planteó en sus alegaciones «más viviendas que lo que proponía el documento de avance».
Por Galapagar apoyó la moción. Galapagar Entre Todos se abstuvo. La concejal no adscrita, Carmen María Pérez Arellano, votó en contra.
La moción fue rechazada con 13 votos en contra, 5 a favor y 1 abstención.
Nada cambia de inmediato para el vecino: Galapagar seguirá con sus normas subsidiarias de 1976 como marco urbanístico mientras el plan general de 2022 permanece bloqueado en la Comunidad de Madrid, sin fecha de resolución conocida.
“El texto no crea instrumento de gobernanza metropolitana pese a reconocer la la intensa interdependencia entre municipios en materia de vivienda, movilidad y equipamientos, y carece por completo de perspectiva de género, incumpliendo el artículo 20.1 c de la ley 7 barra 2015, en un texto que condicionará el desarrollo urbano de la región durante décadas. Gala Pagella no tiene un problema de crecimiento, tiene un problema de modelo, y ese modelo no puede construirse sobre una ley que recorta garantías urbanísticas, debilita la vivienda protegida, privatiza el control municipal e ignora tanto el territorio metropolitano como la igualdad. Es un anteproyecto de de ley que se ha creado de cara al municipio de Madrid para que Martinez Almeida pueda favorecer todo el desarrollo urbanístico del área metropolitana, pero sin una gestión metropolitana, como tiene, por ejemplo, el área metropolitana de Barcelona, donde 36 municipios debaten y consensúan las actividades en esos en esos municipios, o el papel que hace la diputación provincial de Barcelona, que debería de ejercer la Comunidad de Madrid como diputación provincial, y no lo hace. El promotor podrá decidir en los nuevos desarrollos si se hace vivienda pública o no. Y y creemos que es un es un ataque, desde luego, a la a la a la autonomía municipal. Y claro, puedo coincidir con usted, señor Camacho, en que es un desastre urbanístico que hemos gobernado todos, todos los partidos, pero, dado, desde 2003, por ejemplo, del inicio del de las legislaturas de este siglo, ustedes han gobernado casi 18 años y nosotros 5 años y y 3 meses. Tendrá más más responsabilidad el partido que ha gobernado más años en este en este ayuntamiento, lógicamente. Si ustedes han gobernado casi 18 años y nosotros 5 años y 3 meses, tenemos nuestra responsabilidad, nuestra nuestra parte de de culpa, pero desde luego no hemos no hemos gobernado como como como ustedes. Y decían, el crecimiento, que es un crecimiento desorbitado el documento de avance, pero si si usted en las alegaciones proponía más crecimiento. ¿Usted se lo cree, señor Camacho, lo que ha dicho, cuando proponía más viviendas que lo que proponía el documento de avance. O sea, que me parece tremendo que usted pueda sostener eso, desde luego.”
La Ley LIDER sigue su tramitación en la Comunidad de Madrid al margen de la posición que Galapagar hubiera podido adoptar. El plan general de 2022, cuyo bloqueo autonómico centra el malestar de fondo, no tiene plazo de desbloqueo sobre la mesa.