PP, PSOE, Por Galapagar y Galapagar Entre Todos echan abajo la moción antihalal de VOX: «Aquí huele a elecciones»
VOX llevó al pleno del 26 de marzo una moción para rechazar los menús halal en colegios públicos. Lo que no esperaba es que el PP, sus propios socios de gobierno, pidiera su retirada acusándola de basarse en premisas falsas. La propuesta cayó con 18 votos en contra y solo 3 a favor.
El grupo VOX presentó una moción en la que rechazaba la implantación de menús halal en centros públicos, exigía el apoyo al producto español y pedía que los extranjeros residentes en España se adaptaran culturalmente.
El argumento de partida: que un borrador de real decreto abría la puerta a esos menús. El problema: los demás grupos sostuvieron que ese texto sencillamente no decía eso.
Fue Beatriz Gutiérrez Martínez, del PP, quien más duramente lo expuso. «Aquí huele a elecciones», dijo, «porque lo que hoy se trae aquí no es un debate real sobre una norma existente, sino una construcción política basada en algo que simplemente no aparece en el texto legal».
Gutiérrez Martínez describió el real decreto como una norma centrada en salud infantil —porcentajes de verduras y frutas, límites de carne roja, eliminación de grasas trans— y añadió que garantiza también la libertad de las familias católicas que, por ejemplo, no quieran carne un viernes de cuaresma.
Todos los grupos, incluido el PP, pidieron la retirada de la moción. Los argumentos convergieron en tres puntos: inviabilidad jurídica, premisas falsas sobre el contenido del decreto y un discurso que, según los grupos que pedían la retirada, rozaba el delito de odio.
VOX defendió su texto. Solos.
La votación fue la retirada de la moción: 18 votos a favor y 3 en contra, los tres concejales de VOX —Ignacio Menéndez Medrano, María Elena Álvarez Gómez y María del Carmen González Baselga—. Cero abstenciones.
La moción quedó retirada.
Para los colegios de Galapagar no cambia nada respecto a los menús: el pleno no adoptó ningún acuerdo sobre la materia de fondo. El real decreto de comedores escolares —cuya aplicación depende del Gobierno central— sigue su tramitación al margen de lo ocurrido este jueves en el salón de plenos.
“Muchas gracias, señora alcaldesa. Señores, aquí huele a elecciones, porque lo que hoy se trae aquí no es un debate real sobre una norma existente, sino una construcción política basada en algo que simplemente no aparece en el texto legal, que creo que poquitos nos hemos leído. Y esto es grave, porque demuestra que o bien no se han leído el real decreto o bien han decidido ignorarlo para construir un relato que no se sostiene. Miren, este real decreto no va ni de religión, no va de identidades, no va de imposiciones culturales, va de algo mucho más importante, que es la salud de los niños. Por 1º vez en España pasamos de recomendaciones que podían aplicarse o no, según criterios absolutamente arbitrarios, a una norma clara, homogénea y obligatoria. Una norma que pone negro sobre blanco lo que ya antes eran recomendaciones, porcentajes mínimos de verduras y de frutas, consumo obligado de pescado, limitaciones de carne roja, eliminación de grasas trans, reducción absoluta de azúcares y sal, obligación de cocinar con aceite de oliva, oliva virgen extra o girasol alto oleico. Además, priorizando productos de cercanía o de temporada, es decir, exactamente lo contrario de lo que ustedes dicen, defiende el producto español, la dieta mediterránea y la calidad alimentaria. No será mi grupo precisamente sospechoso de defender las políticas del señor Sánchez, pero también hay que decir las cosas como son, este real decreto es probablemente lo mejor que haya hecho el señor Sánchez en toda la legislatura, porque pone el foco donde debe de estar, en los niños, en su alimentación y en un problema real como es el sobrepeso el sobrepeso infantil, incluso la desnutrición infantil. Y Y además introduce algo fundamental, que es certidumbre a las familias, certidumbre sobre qué comen sus hijos, cómo se laburan los menús, certidumbre frente a la arbitrariedad, que antes podía existir a la hora de aplicar algunas recomendaciones. Pero es que además garantiza la libertad, libertad también para las familias católicas, por ejemplo, que quieran no comer carne un viernes en cuaresma. Libertad que cualquier familia que tenga una necesidad concreta le pueda dar a su hijo el menú que necesita en su colegio. ¿Y qué dice el decreto? Que si el centro no se lo puede ofrecer, simplemente el centro tiene que garantizar que el niño se lo puede traer de su casa. Punto y final. Eso es todo, no hay imposiciones, no hay sustituciones, no hay imposición cultural. Por eso esta moción es en el fondo el no a la guerra del PSOE, pero con una versión BOC, una acumulación de frases grandilocuentes, incluso verdades universales, porque es que quién va a decir que va en contra de defender nuestro producto nacional, pero es que no tiene absolutamente nada que ver con el contenido real del decreto. Lo único que buscan es polarizar. Y, sinceramente, esto no es serio cuando hablamos de salud y cuando hablamos de los niños y de su bienestar. Por eso yo lo que solicito hoy aquí es la retirada de esta moción. Muchas gracias.”